#TodosSomosResponsablesDeTodos

viernes, 6 de julio de 2018

Mauricio Vega Lemus, un hombre de compromiso social.

Mauricio Vega Lemus, un hombre de compromiso social



Hablar de Mauricio Vega Lemus, es hablar del desarrollo de la ciudad de Pereira y de su paso por la Cámara de Comercio de la capital de Risaralda.
A sus 24 años llegó por primera vez a la entidad gremial por seis años y logró volver a la Presidencia Ejecutiva en el 2012 con una visión más clara de lo que quería para la ciudad.
 Aquí un registro gráfico del joven que transformo la Cámara de Comercio y por ende la ciudad.
Sobre su gestión en la Cámara de Comercio y su llegada a la firma Autopista del café, como su nuevo gerente desde agosto, hablaremos este fin de semana en nuestra línea Editorial.




jueves, 5 de julio de 2018

¡Y ganamos! Ahora sí, "El futuro es de todos" Columna de Emerson Grajales Usma, Exdirector de RESCOLDO


¡Y ganamos! Ahora sí, “El futuro es de todos”

Por Emerson Grajales Usma*


El contundente triunfo de Iván Duque, en la segunda vuelta presidencial frente al candidato de la Colombia Humana, nos permite hacer una reflexión en frio, sobre los resultados.

No es fácil, llegar a un triunfo con un gobierno que constantemente inclinaba su balanza para atajar la legitima aspiración de Iván Duque, con equivocas tesis según las cuales, “Duque es Uribe”. Otra más. “Duque, va a ser el títere de Uribe”.

Y así sucesivamente, con el agravante que desde la Casa de Nariño, se orquestó una cadenilla de ofrecimiento de dadivas para los congresistas que no apoyaran a Duque pero que sí lo hicieran por otro más opcionado para ganarle al candidato del Centro Democrático-CD. Lo duro, es que no trabajaban esa “atajada” por el propio Duque, sino, para frenar al expresidente y senador Álvaro Uribe Vélez, dejando ver sus odios, al contrario de Santos demostrarle gratitud, pero de eso ni poquito conoce el saliente inquilino de la Casa de Nariño.  

Pero los resultados de la primera vuelta, ya nos daba una clara señal, que pese a las triquiñuelas desde el alto gobierno, no hicieron impacto y menos el apoyo que Gustavo Petro, recibió del régimen de la “Venezuela Humana”, para que el candidato del CD fuera “noqueado” en el segundo raund.

Para nadie es un secreto, que ya advertidos por el catastrófico ex alcalde de Bogotá, sobre qué hará una “férrea” oposición; le corresponderá al nuevo Mandatario, cumplir al dedillo, su programa de gobierno que se dio a conocer hasta el último rincón del país. Esto sin contar con que, desde ya se quiere que a Duque lo herede otro del mismo movimiento en el 2022.

La tarea, no es sólo cumplir lo prometido durante la campaña a lo largo y ancho del país. La tarea, consiste en demostrar que el entrante gobierno de Duque, estará alejado de toda insinuación de clientelismo y “mermelada”. Y lo digo por la llegada en paracaídas de otros partidos y movimientos, que muy seguramente estarán en la posesión, con “ponchera” en mano, como es costumbre en las Iglesias. A eso, no se le puede apostar.

El nuevo Mandatario ha dicho repetitivamente que no aceptaba adhesiones con compromisos burocráticos. Eso lo tiene que ratificar desde el inicio de su gobierno.
También ha manifestado, que los Ministros que designe, serán para los cuatro años de su Mandato. También permite, con ese método, que los programas de cada Cartera, se vean interrumpidos o frustrados por el saliente ministro.

Otra tarea que debe cumplir el entrante gobierno, será la de generar confianza inversionista, pues los grandes empresarios de otras Naciones, se habían ahuyentado ante una posible llegada de Gustavo Petro. Pues siempre lo vieron como el lobo que no sólo se quería comer las ovejitas, sino que además, andaba detrás de caperucita roja (léase empresarios nacionales).

En cuanto al proceso de paz que firmó amañadamente el gobierno Santos con las Farc, y en aras de buscar un inmerecido premio, entregó hasta la agenda del Estado a cambio de nada. No es necesario que el Presidente Iván Duque, vuelva trizas los acuerdos, pero sí urge de una revisión de fondo y unos ajustes tan ineludibles, como los que requiere la sospechosa Justicia Especial para la Paz –JEP.

Esperemos pues, que detrás de la llegada del nuevo gobierno del doctor Duque, lleguen las esperanzas y se evidencie la frase que para su campaña acuñó el entonces candidato del Centro Democrático. ¡El Futuro Es De Todos!

*Asesor y consultor

@Grajalesluise

domingo, 27 de mayo de 2018

"El futuro lo marcaremos hoy" Por Emerson Grajales Usma*


El futuro lo marcaremos hoy

Por Emerson Grajales Usma*


La jornada electoral de hoy, debe servirnos como la hoja de ruta, no solo para los venideros cuatro años, sino también, para el futuro inmediato del país y los colombianos.

Nos encontramos en medio de las más insospechadas situaciones de crisis y pánico, no sólo a nivel interno, también con incomodos vecinos que nos tiene casi que en jaque. Caso de Venezuela, del que en Colombia, Gustavo Petro ha querido emular en su nefasto estilo de “gobernar” a la sombra de un impuesto régimen heredado de Hugo Chávez, pero impuesto con más rigidez, por el orate de Nicolás Maduro.

Precisamente, hace ocho días, que Maduro, “convocó” de manera rápida y con un fuerte tufillo, a unas elecciones atípicas a las que sólo se presentó él para luego decir que si la oposición no inscribió candidato, no era su ´problema porque el proceso de elección o reelección estaba socorrido por medidas meramente democráticas. Vaya burla, pero se nos atornillo de nuevo en El Miraflores.

En Colombia, no somos precisamente la excepción. El presidente Juan Manuel Santos, como dijera Fernando Londoño, en su columna que le sirvió de forzado retiro a sus escritos en el sesgado diario El Tiempo. “Son desconcertantes las similitudes entre el itinerario delincuencial de Samper por conseguir la Presidencia de la República y el de Santos para preservarla y sumarle la gloria, la fama, la apoteosis romana que le abrieron a su codicia ilimitada”.

Santos, se les entrego a los mejores postores, a las Farc, y de paso, nos puso a los colombianos en bandeja de plata ante semejante engendro narcoterrorista como los son sus actores Timochenko, Iván Marquez, Jesús Santrich, Pastor Alape, Pablo Catatumbo y toda la recua que encierra lo que hoy, sin vergüenza alguna, el Presidente Santos y los medios de comunicación que hoy sirven de recipiente económico de las arcas del Estado, llaman, líderes políticos.

Vaya desafío social en el que nos puso su majestad desde la Casa de Nariño.
Y ni poner al dedillo, lo develado por las autoridades de Fiscalía, cuando detuvieron a Santrich, con fines de extradición a los Estados Unidos. (Ahí estamos en deuda con el Presidente Trump). Estaba negociando la media “bobadita” de diez toneladas de cocaína que cubrirían el mercado callejero norteamericano.
Y con todas las pruebas, la malnacida JEP, le pudo el palo a la rueda, y la Iglesia católica, que hoy pareciera ser complaciente con el mercado del narcótico, le echa la bendición, guardando en sus otrora “sagrados sitios” al asesino de las Farc.

El de hoy, pues, es un día determinante para el país. No existe candidato alguno, diferente a Iván Duque, que nos pueda ofrecer el restablecimiento de la separación de poderes, ningún candidato que nos pueda mostrar el sendero para retomar la paz con base en justicia y la no impunidad; y no en otro negociado al amparo de los idearios marxistas de los Castro o de Maduro.

Iván Duque, representa confianza, optimismo y sensatez para devolvernos la tranquilidad sobre el espeso colchón de una paz duradera y retirarnos del pánico al que nos lleva al vaivén de una campaña con oscuros recursos como los que ostenta el candidato de la Bogotá Inhumana.  

No vale la pena hablar de las otras cartas de las Farc, porque considero, sería llover sobre mojado a lo que también representa Petro. Me refiero a un De La Calle, máximo inspirador de la burla al país; y menos de Vargas Lleras, quien pese a haber sufrido dos atentados terroristas y conociendo su procedencia; no fue capaz de separarse de la posición de Santos, y terminó confabulado con el crimen, con el fin de buscar llegar al poder, como similitud a Samper y Santos, así tenga aliados con las manos manchadas de sangre.

Por eso hoy debemos marcar la diferencia. El futuro lo marcaremos votando por Iván Duque. 

*Asesor y consultor 
@Grajalesluise

lunes, 7 de mayo de 2018

Iván Duque, es la esperanza. Por Emerson Grajales Usma*


 Iván Duque, es la esperanza


Por Emerson Grajales Usma*



De acuerdo a las últimas encuestas, el candidato del Centro Democrático, Iván Duque, respaldado por su programa de gobierno, avalado por su denotada juventud, y su resaltante carisma, muy factiblemente lograría la mayor voluntad del Constituyente primario en primera vuelta, este 27 de mayo.

Duque, viene presentando a lo largo y ancho del país, su programa de gobierno y su denotado liderazgo, pues son prenda de garantía para gobernar a Colombia, un país que se encuentra inmerso en el peor flagelo de corrupción y desgobierno de toda su historia. Las instituciones del Estado, todas; se encuentran en elevado grado permeadas por ese flagelo que exige de inmediato, una gruesa dosis de mano fuerte.
Con base en los últimos sondeos de medios de comunicación, entre otras empresas; Iván Duque, con su formula vicepresidencial, la ex ministra de Defensa Marta Lucía Ramírez, encabeza la preferencia de intención de voto.
La consulta interpartidista realizada conjuntamente de dos movimientos políticos y cinco precandidatos, con las elecciones del Congreso, generó mayor conocimiento en cada uno de los candidatos, que hoy aspiran a ocupar el solio de Bolívar desde el venidero 7 de agosto y que permitió que los votantes evaluaran las capacidades, para rescatar el País de las manos criminales y corruptas en que hoy se encuentra.
Sin embargo, Iván Duque, según las mismas encuestas, supera a Gustavo Petro, por amplio margen, lo que nos permite advertir desde ya,  la llegada, muy seguramente de las adhesiones para ambos candidatos, pero, con mayor entusiasmo para el candidato de la coalición de centro derecha.  
Aquí, las bases conservadoras, que ya han mostrado su “separación” de los congresistas azules que se vendieron al presidente Juan Manuel Santos, para que apoyara su candidato de bolsillo Vargas Lleras; han reafirmado su apoyo al candidato Iván Duque.

Dentro de los programas innovadores del candidato del Centro Democrático y el Partido Conservador, está la restauración del tejido social, el freno a la edad de pensión que hoy está en riesgo de los matemáticos que insinúan la necesidad de aumentarla; la recuperación de la salud que hoy está judicializada; la estabilidad en el sector educativo y el mejoramiento en la educación superior, en especial para aquellos jóvenes que aún no tienen acceso a una universidad; y devolverle al campo al hombre trabajador de la tierra, para que el sector rural, cuya brecha con el gobierno actual, no les ha permitido, contribuir como debiera ser, al Producto Interno Bruto, hoy “minado” por los cultivos ilícitos, cuyas hectáreas se dispararon al amparo de los negociados en La Habana entre el grupo narco terrorista de las Farc y el nefasto gobierno de Juan Manuel Santos.   

A tener un mejor país, donde las presentes y futuras generaciones, puedan vivir; a eso le apuesta nuestro próximo presidente Iván Duque.

No podemos, los colombianos de bien, permitirle a uno de los candidatos del continuismo, o a los aspirantes del terrorismo, o a los postulados con la peligrosa “gasolina” de la producción de drogas; que lleguen al poder y conviertan al nuestro, en un país con las mismas condiciones que tristemente vive, nuestra vecina Nación de Venezuela. Iván Duque, encarna esa esperanza que hoy abrigamos los colombianos en él.

*Asesor y consultor


@Grajalesluise

Tangas en campaña, columna de Juan Lozano en Réplica.


Tangas en campaña

Por Juan Lozano*


Lo que es indebido, en mi opinión, es que se transgreda la dignidad femenina usando las miniaturas reveladoras de las tangas para atraer la atención de los transeúntes sobre asuntos que nada tienen que ver con las mismas tangas. Lo que molesta es que no sean activistas espontáneas. Lo que es reprochable es que medie un pago. Lo que choca es que desfilen las tangas en lugares en los que no se llevan tangas.

Que unas mujeres en tanga repartan volantes de publicidad política no tendría dificultad si espontáneamente un grupo de entusiastas militantes de una campaña, sin remuneración a cambio, en una playa en la que estuvieran disfrutando de un día de sol, decidieran hacerlo. Cada cual, en tanga o en esmoquin, en ruana o guayabera, con escote hasta el ombligo o con cuello de tortuga, tiene todo el derecho de repartir la publicidad del candidato de sus afectos.

Incluso, si una candidata decidiera hacer su campaña en tanga, sería su propia decisión y los votantes podrían juzgar con su voto esa apuesta. Pero un contingente de muchachitas en tangas estampadas con publicidad de un candidato (con las que nadie ha podido hablar para saber en qué circunstancias y con qué incentivos o retribuciones emprendieron su destapado proselitismo) exhibiéndose con fines electorales, ciertamente desdicen de la campaña.

Por mi parte, le creo a Germán Vargas Lleras que su campaña no tiene ninguna relación con esa estrategia y que la rechaza tajantemente. Como lo afirma en su comunicado, su campaña ha adelantado un intenso trabajo en torno de 27 juiciosos documentos programáticos que no necesitan de ninguna tanga para enriquecer el debate público.

“Mi familia está integrada por mujeres. El país no puede darle crédito a esta campaña sucia. Jamás haría un acto que degrade a la mujer. Sería tanto como hacerlo contra mi hija, Clemencia, o mi esposa Luz María”, concluye Vargas Lleras al tiempo que le pide al Consejo Nacional Electoral investigar el episodio, el mismo día en el que el Consejo Electoral estaba dando una dura batalla para que no se pierdan los famosos 5.000 millones de anticipos que las Farc están manejando en cuenta privada después de retirarlos en extrañas circunstancias del Banco Agrario.

Tampoco creo que Iván Duque haya montado esa grotesca pasarela. Duque es hombre serio y decente, leal contradictor y afilado polemista. Duque avanza en el primer lugar de las encuestas para primera vuelta, y la disputa álgida de la campaña está girando en torno del segundo cupo para la segunda vuelta entre Vargas Lleras y Petro, aunque Fajardo mantiene un registro importante. Y no creo que esta sea una treta de la campaña petrista. Petro crece y crece, conectado eficazmente con gruesas capas de la sociedad, sin necesidad de tangas.

Que el CNE investigue si les pagaron y quién les pagó a las chicas de marras. Y que los equipos de campaña obren con responsabilidad y pulcritud. Tan inaceptable es urdir un montaje como aprovecharlo deslealmente en las redes con fines electorales. Las normas éticas y de juego limpio que los candidatos se han comprometido a aceptar deben aplicarse, sin excepción, en el manejo de sus redes sociales y de sus brigadas digitales.

Y por culpa de las tangas se perdió el foco en una exigencia que no debe tener color político ni distingo de partido: la protección de la vida de los candidatos. Todas las amenazas, independientemente de a quién se dirijan y de dónde vengan, deben motivar un rechazo unánime y generalizado.

Ante amenazas ciertas como las que se han revelado en la última semana contra Iván Duque y Gustavo Petro, muy mal hacen quienes las minimizan o tratan de restarles importancia. Es una infamia irresponsable sugerir que los candidatos se están autoamenazando para victimizarse.

Ojo. Que las tangas no nos distraigan de los asuntos cruciales ni de los debates fundamentales que aún se deben dar.

*Exministro de Estado

jueves, 19 de abril de 2018

"En las narices del Presidente Juan Manuel Santos" Por Emerson Grajales Usma


En las narices del Presidente Santos
Por Emerson Grajales Usma*

Por estos días, el país ha sido impactado por los desmanes violentos de las agrupaciones criminales, registrados a través de secuestros, paros armados, la desbordada “cosecha” de plantaciones de coca y amapola; y las exportaciones de su pasta. Etc, etc.

Todo esto está sucediendo en medio de confusos y cuestionados hechos de secuestros a personas extranjeras, como el caso de los tres reporteros del diario El Comercio, de Ecuador, que fueron asesinados posteriormente a sangre fría y los dos últimos de ese mismo vecino país en frontera común, también a manos de alias “Guacho” jefe del grupo disidente de las Farc, según los informes de inteligencia bilateral.

Pero para entender estos episodios que considerábamos, casos del pasado, es necesario hacer un análisis sobre lo que ha sucedido en los últimos 16 años. El recordado gobierno del hoy ex presidente Álvaro Uribe Vélez,  inicio su primer periodo (2002-2006) con una cuota inicial; la recuperación en su totalidad, del tristemente recordado Caguan, (42.000 kilómetros cuadrados) donde su antecesor buscó infructuosamente, adelantar unos diálogos con el grupo terrorista de las Farc, despejando la mencionada área mediante Resolución 85 de 14 de octubre de 1998.

Pero, con su promesa de seguridad democrática, que le valió el contundente triunfo al ex gobernador de Antioquia Uribe Vélez, y rodeado de un equipo humano profesional y decidido, desplegó toda la fuerza pública a zonas donde los grupos criminales tenían amplia influencia. Toda esa tarea, estaba de la mano de una muy destacada inversión social. Fueron ocho años, dentro de los cuales los colombianos fuimos asimilando de manera paulatina, la tranquilidad que invitaba a recorrer las vías a lo largo y ancho del país ante la desaparición, necesaria por demás, de las indeseables pescas milagrosas.

La infraestructura, fue una de las prioridades del gobierno del doctor Álvaro Uribe Vélez, muchas de ellas están siendo culminadas en la actual administración de Juan Manuel Santos.

También es necesario que conozcamos a que nivel, el Presidente Uribe, entregó el país en materia de cultivos ilícitos. A diferencia de su antecesor, Andrés Pastrana, cuyo monitoreo de la ONU, detectó 162 mil hectáreas sembradas en coca; Uribe las redujo a 45 mil hectáreas al finalizar su mandato.

En este gobierno de Santos, el Departamento de Estado de Estados Unidos, específicamente la CIA, anunció una cifra que supera las 180.000 hectáreas. Desde 2013 se ha duplicado el área cultivada. En el año 2012, esta misma entidad había situado los cultivos en 159.000 hectáreas. Un crecimiento del 39 por ciento respecto a 2014. La tendencia que muestra la CIA es consistente en porcentaje con la que presenta el Sistema Integrado de Monitoreo de Cultivos Ilícitos (Simci) de Naciones Unidas, cuya última medición para 2015 ubicaba los cultivos en 106.000 hectáreas. La diferencia entre ambas mediciones se debe a que usan distinta tecnología, pero sus tendencias en los últimos 8 años han sido consistentes. Lo que también conoce el gobierno de los Estados Unidos, es que este alarmante aumento, se debió gracias a los diálogos de paz entre el grupo terrorista de las Farc y el gobierno de don Juan Manuel Santos.
 
La criminal agrupación, logró “despistar” la atención tanto dentro como fuera del país, y se dedicaron al cultivo de coca en áreas vulnerables donde ellos volvieron a tener influencia desde el 2010.

Muy a pesar de sus cacareadas posiciones y con el beneplácito de Santos, las Farc, sistemáticamente timaban a la opinión pública manifestando que no eran narcotraficantes. Solo basta con mirar, que uno de sus más prepotentes asesinos, y mostrándose como invidente (tengo mis reservas sobre su aparente ceguera) Jesús Santrich, resultó ser la punta de lanza de las actividades que hoy sus compinches patibularios quieren tapar posando de “dirigentes políticos” gracias a las indulgencias de Juan Manuel Santos.

Y lo peor, que a esto le apuestan los “clandestinos” candidatos del gobierno Santos, a seguir sosteniendo la farsa, hasta llevar el país al despeñadero, a otra Venezuela.

Mientras tanto, Santos, sigue viendo pasar por sus narices en fletados aviones a Europa y a Estados Unidos vía Venezuela, las toneladas de coca Made in Colombia, “agenciadas” por las Farc.

*Asesor y consultor
@Grajalesluise

jueves, 22 de marzo de 2018

La hora de la esperanza, columna de Emerson Grajales Usma* / Exdirector de RESCOLDO


La hora de la esperanza

Por Emerson Grajales Usma*

La polarización actual del país, orquestada desde el “negociado” del gobierno con la agrupación terrorista de las Farc, requiere de soluciones de fondo.

Y digo de soluciones de fondo, porque, en absoluto, nadie quiere saber más de ese aturdido proceso y menos, del gobierno que lo mal adoptó. Las inviables e indeseables concesiones que se dieron al tenor de una paz que hasta ahora no se ha visto en lo tangible, y ya, según el presidente Juan Manuel Santos; entregaron “todas” las armas, no ha pasado de ser más que un engaño. En ese proceso, quienes salieron garbosos fueron los criminales de las Farc, que sin esfuerzo alguno y menos sin pasar por la justicia, obtuvieron curules en las dos Cámaras.

El pueblo colombiano, viene escudriñando cada uno de los candidatos desde su pasado político y público, inclusive; para saber hasta dónde logran abarcar sus tentáculos de poder, que no son mínimos, en el agonizante gobierno. Por fortuna.

Los diferentes sondeos dan clara muestra que nadie, ni el más despistado ciudadano, quiere saber de los postulados a la presidencia que haya o estén ligados al actual gobierno. Miremos.

De La Calle, arrancó desde una mancha de aceite. Y es apenas normal que el país le cobre, vía urnas; el despropósito y mal oliente proceso con la agrupación criminal del que salió victorioso y de candidato. No sabemos si de las Farc o de Santos, o es una candidatura algo así como colegiada. De Santos-Farc.

Pinzón, hoy aliado de su otrora compañero del gobierno de Juan Manuel Santos, perdió de entrada los poquitos votos que pudo haber contabilizado, sino se hubiera adherido al candidato ex vicepresidente de Santos; a Vargas Lleras.

En la memoria de cientos de miles y miles de colombianos, sigue cabalgando los atentados de los que fue víctima Germán Vargas. Actos cometidos por la agrupación narcoterrorista en cuestión. Esos atentados, el libro bomba y el de una bomba a su paso para el norte de Bogotá; no lograron permear los sentimientos de Vargas Lleras y con su llegada como fórmula vice de Santos, logró minimizar  su propio dolor. Temas viscerales que son bien difíciles de resolver cuando se tiene, constantemente, apetitos de poder hasta el punto de perder la dignidad.

Y tenemos a otro candidato no menos peligroso. A Gustavo Petro. Este “famoso” hombre, que tuvo la oportunidad de “pasearse” por las espesas selvas colombianas con fusil al hombro y pistola al cinto, y un letrero en su hombro que lo anunciaba como integrante del M-19; burló la seguridad de uno de los estrados jurídicos más custodiados de la justicia en Bogotá, el Palacio donde funciona la Corte Suprema de Justicia.

Con aval de su similar criminal, Pablo Escobar Gaviria; y unos cientos de miles de dólares, dotó a su escuadrón de la muerte, para tomarse por asalto la imponente edificación apostada en el costado sur de la monumental Plaza de Bolívar del Distrito Capital. Igual cosa quiere hacer ahora con la Constitución y la ley, disque, desde la Casa de Nariño. Vaya adefesio.

El país tiene pues, la inaplazable oportunidad y tarea de cambiar el rumbo. De retomar las negociaciones y llevar a la cárcel a los cabecillas de las Farc a pagar por sus crímenes que son de lesa humanidad y no se pueden “facturar” en el altar de la impunidad.

Por eso, invito a los colombianos de manera copiosa, a votar este venidero 27 de mayo, por Iván Duque. En él, se acumula rectitud, coherencia y capacidad.

Con el candidato Duque, tendremos la esperanza que siempre hemos reservado para sacar el país del rumbo al que, tristemente, nos ha conducido el mal gobierno de Juan Manuel Santos.

Con Iván Duque, llega la hora de la esperanza.

*Asesor y consultor
@Grajalesluise

Evocando a Carlos Holmes Trujillo García. Por Emerson Grajales Usma*

  Dos años sin Carlos Holmes Trujillo García Por Emerson Grajales Usma* No es fácil para mí; quien vivió los últimos nueve años de su vi...