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sábado, 7 de julio de 2018
"El vacío que nos deja Mauricio Vega Lemus" Columna de Emerson Grajales Usma*
PorEmerson
Grajales Usma*
Hablar de Sergio Mauricio Vega Lemus,
es bien difícil en especial para quien escribe está columna. Y lo digo porque
ambos, muy a pesar de nuestra amistad desde que militábamos bajo las toldas del
honroso Partido Conservador, a muy temprana edad; nos perdíamos del “panorama”,
él en busca de su futuro y yo advirtiendo el mío.
Recientemente, me encontraba en un
restaurante al norte de Bogotá, coincidí con un amigo que había viajado desde
Pereira, se acercó a la mesa en dónde me encontraba cenando con dos congresistas;
lo salude y como pregunta, casi siempre cotidiana, le dije: “¿Que ha pasado por
mi Pereira?” me respondió muy jocosamente. “Aparte de la renuncia de Mauricio
Vega, a la Cámara de Comercio, nada más trascendental”. Mi reacción no pudo ser
más evidente. Me puse de pie y le dije: “Es verdad o me estás charlando”. Me
confirmo que hablaba en serio. Seguidamente lo despedí y en un abrir y cerrar
de ojos, resulté nuevamente sentado. Uno de los contertulios, me preguntó que
quien había renunciado, a lo que le respondí, que el Presidente Ejecutivo de la
Cámara de Comercio de Pereira pero que no negaba que la noticia me impactó.
Y lógico que tenía que impactarme. Para
mí era muy difícil creerlo pero el “diablillo” al que para escudarnos llamamos
“mente rápida”, me comenzó a botar una cadenilla de cábalas, que yo mismo hacia
que me aterrizara. Llegué a pensar que iba a aspirar a la Alcaldía de Pereira;
pero recordé que alguna vez en un club de la capital de Risaralda, me dijo que
la política, ya no era su horizonte.
Descartado ese tema.
También el “diablillo” me botó otra
conjetura. Que vendría a Bogotá a un alto cargo en la entrante regencia de Iván
Duque, pero volví a colocar el “polo a tierra” y recordé que Mauricio, estaba
muy comprometido con el actual y moribundo gobierno de Juan Manuel Santos. No
obstante, fue “designado” a un viceministerio.
Lo que sí logré tener claro, es que con
la salida de Mauricio Vega Lemus, de la Presidencia Ejecutiva de la Cámara de
Comercio de Pereira, la ciudad estará a la suerte de quien llegue como su
sucesor. Y lo digo por las mega obras que este joven y bien modoso hombre le
deja a la ciudad como parte del inventario de sus muchos logros.
Hablar de sus ancestros es quizás más
exquisito, antes que de sus ejecutorias.
Hijo de una familia bien conformada con
insondables principios. Sus Padres don Alberto Vega y la Matrona María Teresa
Lemus; son los responsables de haber traído a Sergio Mauricio a este mundo,
cuyo cielo tutelar de la hermosa “Perla del Otún” fue testigo fiel de su
llegada.
Con una educación en derecho, de la
capitalina Universidad Javeriana. Su bachiller, lo hizo en el reservado colegio
Calasanz de Pereira, luego de haber realizado estudios primarios en el San Juan
Bosco de la misma ciudad.
Hoy, su nombre está encumbrado como eco
a sus obras, a sus grandes obras.
Mauricio, le deja a la ciudad el
primero y mejor Centro de Convenciones y Exposiciones “Expofuturo” del que se
tenga conocimiento tal vez en América Latina.
Deja la Cámara de Comercio de Pereira
en primer lugar de todas a nivel nacional con la certificación del Banco
Interamericano de Desarrollo -BID y el Banco Mundial. Con altos estándares
en calidad y materia financiera. Pero no me equivoco, cuando digo que le dejará
a la ciudad, a la región y al país; un ícono del desarrollo con proyección
internacional; el World Trade Center. Sin dejar de reconocer que sólo las
grandes ciudades del mundo, están reservadas para un centro de esta magnitud.
Es algo así, como una imagen del comercio a altas esferas en el universo.
El nuevo reto de Mauricio Vega, es
gerenciar la Autopista del Café desde principios de agosto, sin que
ello signifique, que es un cargo al que llega con nombramiento a “dedo”. Vega
Lemus, participó en una convocatoria y de ella fue seleccionado por su
brillante hoja de vida y su cumulo de experiencia en mega proyectos.
A mi amigo Mauricio, a su esposa María
Paulina y a su preciosa Elena, les hago llegar mi profunda felicidad a la vez
que a Sergio Mauricio, le deseo el mejor de los éxitos, por el bien de la
región, por su propio futuro y por el orgullo de su familia.
*Asesor y Consultor
@Grajalesluise
viernes, 6 de julio de 2018
Mauricio Vega Lemus, un hombre de compromiso social.
Mauricio Vega Lemus,
un hombre de compromiso social
Hablar de Mauricio Vega Lemus, es hablar del desarrollo de la ciudad de Pereira y de su paso por la Cámara de Comercio de la capital de Risaralda.
A sus 24 años llegó por primera vez a la entidad gremial por seis años y logró volver a la Presidencia Ejecutiva en el 2012 con una visión más clara de lo que quería para la ciudad.
Aquí un registro gráfico del joven que transformo la Cámara de Comercio y por ende la ciudad.
Sobre su gestión en la Cámara de Comercio y su llegada a la firma Autopista del café, como su nuevo gerente desde agosto, hablaremos este fin de semana en nuestra línea Editorial.
jueves, 5 de julio de 2018
¡Y ganamos! Ahora sí, "El futuro es de todos" Columna de Emerson Grajales Usma, Exdirector de RESCOLDO
Por Emerson Grajales Usma*
El
contundente triunfo de Iván Duque, en la segunda vuelta presidencial frente al
candidato de la Colombia Humana, nos permite hacer una reflexión en frio, sobre
los resultados.
No
es fácil, llegar a un triunfo con un gobierno que constantemente inclinaba su
balanza para atajar la legitima aspiración de Iván Duque, con equivocas tesis
según las cuales, “Duque es Uribe”. Otra más. “Duque, va a ser el títere de
Uribe”.
Y
así sucesivamente, con el agravante que desde la Casa de Nariño, se orquestó
una cadenilla de ofrecimiento de dadivas para los congresistas que no apoyaran
a Duque pero que sí lo hicieran por otro más opcionado para ganarle al
candidato del Centro Democrático-CD. Lo duro, es que no trabajaban esa
“atajada” por el propio Duque, sino, para frenar al expresidente y senador
Álvaro Uribe Vélez, dejando ver sus odios, al contrario de Santos demostrarle
gratitud, pero de eso ni poquito conoce el saliente inquilino de la Casa de
Nariño.
Pero
los resultados de la primera vuelta, ya nos daba una clara señal, que pese a
las triquiñuelas desde el alto gobierno, no hicieron impacto y menos el apoyo
que Gustavo Petro, recibió del régimen de la “Venezuela Humana”, para que el
candidato del CD fuera “noqueado” en el segundo raund.
Para
nadie es un secreto, que ya advertidos por el catastrófico ex alcalde de
Bogotá, sobre qué hará una “férrea” oposición; le corresponderá al nuevo
Mandatario, cumplir al dedillo, su programa de gobierno que se dio a conocer hasta
el último rincón del país. Esto sin contar con que, desde ya se quiere que a
Duque lo herede otro del mismo movimiento en el 2022.
La
tarea, no es sólo cumplir lo prometido durante la campaña a lo largo y ancho
del país. La tarea, consiste en demostrar que el entrante gobierno de Duque,
estará alejado de toda insinuación de clientelismo y “mermelada”. Y lo digo por
la llegada en paracaídas de otros partidos y movimientos, que muy seguramente
estarán en la posesión, con “ponchera” en mano, como es costumbre en las
Iglesias. A eso, no se le puede apostar.
El
nuevo Mandatario ha dicho repetitivamente que no aceptaba adhesiones con
compromisos burocráticos. Eso lo tiene que ratificar desde el inicio de su
gobierno.
También
ha manifestado, que los Ministros que designe, serán para los cuatro años de su
Mandato. También permite, con ese método, que los programas de cada Cartera, se
vean interrumpidos o frustrados por el saliente ministro.
Otra
tarea que debe cumplir el entrante gobierno, será la de generar confianza
inversionista, pues los grandes empresarios de otras Naciones, se habían ahuyentado
ante una posible llegada de Gustavo Petro. Pues siempre lo vieron como el lobo
que no sólo se quería comer las ovejitas, sino que además, andaba detrás de
caperucita roja (léase empresarios nacionales).
En
cuanto al proceso de paz que firmó amañadamente el gobierno Santos con las
Farc, y en aras de buscar un inmerecido premio, entregó hasta la agenda del
Estado a cambio de nada. No es necesario que el Presidente Iván Duque, vuelva
trizas los acuerdos, pero sí urge de una revisión de fondo y unos ajustes tan ineludibles,
como los que requiere la sospechosa Justicia Especial para la Paz –JEP.
Esperemos
pues, que detrás de la llegada del nuevo gobierno del doctor Duque, lleguen las
esperanzas y se evidencie la frase que para su campaña acuñó el entonces
candidato del Centro Democrático. ¡El Futuro Es De Todos!
*Asesor y consultor
@Grajalesluise
domingo, 27 de mayo de 2018
"El futuro lo marcaremos hoy" Por Emerson Grajales Usma*
Por Emerson Grajales Usma*
La jornada electoral de hoy, debe
servirnos como la hoja de ruta, no solo para los venideros cuatro años, sino
también, para el futuro inmediato del país y los colombianos.
Nos encontramos en medio de las más
insospechadas situaciones de crisis y pánico, no sólo a nivel interno, también
con incomodos vecinos que nos tiene casi que en jaque. Caso de Venezuela, del
que en Colombia, Gustavo Petro ha querido emular en su nefasto estilo de
“gobernar” a la sombra de un impuesto régimen heredado de Hugo Chávez, pero
impuesto con más rigidez, por el orate de Nicolás Maduro.
Precisamente, hace ocho días, que
Maduro, “convocó” de manera rápida y con un fuerte tufillo, a unas elecciones atípicas
a las que sólo se presentó él para luego decir que si la oposición no inscribió
candidato, no era su ´problema porque el proceso de elección o reelección
estaba socorrido por medidas meramente democráticas. Vaya burla, pero se nos
atornillo de nuevo en El Miraflores.
En Colombia, no somos precisamente la
excepción. El presidente Juan Manuel Santos, como dijera Fernando Londoño, en
su columna que le sirvió de forzado retiro a sus escritos en el sesgado diario
El Tiempo. “Son desconcertantes las similitudes entre el itinerario
delincuencial de Samper por conseguir la Presidencia de la República y el de
Santos para preservarla y sumarle la gloria, la fama, la apoteosis romana que
le abrieron a su codicia ilimitada”.
Santos, se les entrego a los mejores
postores, a las Farc, y de paso, nos puso a los colombianos en bandeja de plata
ante semejante engendro narcoterrorista como los son sus actores Timochenko,
Iván Marquez, Jesús Santrich, Pastor Alape, Pablo Catatumbo y toda la recua que
encierra lo que hoy, sin vergüenza alguna, el Presidente Santos y los medios de
comunicación que hoy sirven de recipiente económico de las arcas del Estado,
llaman, líderes políticos.
Vaya desafío social en el que nos puso
su majestad desde la Casa de Nariño.
Y ni poner al dedillo, lo develado por
las autoridades de Fiscalía, cuando detuvieron a Santrich, con fines de
extradición a los Estados Unidos. (Ahí estamos en deuda con el Presidente
Trump). Estaba negociando la media “bobadita” de diez toneladas de cocaína que
cubrirían el mercado callejero norteamericano.
Y con todas las pruebas, la malnacida
JEP, le pudo el palo a la rueda, y la Iglesia católica, que hoy pareciera ser
complaciente con el mercado del narcótico, le echa la bendición, guardando en
sus otrora “sagrados sitios” al asesino de las Farc.
El de hoy, pues, es un día determinante
para el país. No existe candidato alguno, diferente a Iván Duque, que nos pueda
ofrecer el restablecimiento de la separación de poderes, ningún candidato que
nos pueda mostrar el sendero para retomar la paz con base en justicia y la no
impunidad; y no en otro negociado al amparo de los idearios marxistas de los
Castro o de Maduro.
Iván Duque, representa confianza,
optimismo y sensatez para devolvernos la tranquilidad sobre el espeso colchón
de una paz duradera y retirarnos del pánico al que nos lleva al vaivén de una
campaña con oscuros recursos como los que ostenta el candidato de la Bogotá
Inhumana.
No vale la pena hablar de las otras
cartas de las Farc, porque considero, sería llover sobre mojado a lo que
también representa Petro. Me refiero a un De La Calle, máximo inspirador de la
burla al país; y menos de Vargas Lleras, quien pese a haber sufrido dos
atentados terroristas y conociendo su procedencia; no fue capaz de separarse de
la posición de Santos, y terminó confabulado con el crimen, con el fin de
buscar llegar al poder, como similitud a Samper y Santos, así tenga aliados con
las manos manchadas de sangre.
Por eso hoy debemos marcar la diferencia. El futuro lo marcaremos votando por Iván Duque.
*Asesor y consultor
@Grajalesluise
lunes, 7 de mayo de 2018
Iván Duque, es la esperanza. Por Emerson Grajales Usma*
Por Emerson Grajales Usma*
De acuerdo a las
últimas encuestas, el candidato del Centro Democrático, Iván Duque, respaldado
por su programa de gobierno, avalado por su denotada juventud, y su resaltante
carisma, muy factiblemente lograría la mayor voluntad del Constituyente
primario en primera vuelta, este 27 de mayo.
Duque, viene
presentando a lo largo y ancho del país, su programa de gobierno y su denotado
liderazgo, pues son prenda de garantía para gobernar a Colombia, un país que
se encuentra inmerso en el peor flagelo de corrupción y desgobierno de toda su
historia. Las instituciones del Estado, todas; se encuentran en elevado grado
permeadas por ese flagelo que exige de inmediato, una gruesa dosis de mano fuerte.
Con base en los últimos sondeos de medios de comunicación, entre
otras empresas; Iván Duque, con su formula vicepresidencial, la ex ministra de
Defensa Marta Lucía Ramírez, encabeza la preferencia de intención de voto.
La consulta interpartidista realizada conjuntamente de dos
movimientos políticos y cinco precandidatos, con las elecciones del Congreso,
generó mayor conocimiento en cada uno de los candidatos, que hoy aspiran a
ocupar el solio de Bolívar desde el venidero 7 de agosto y que permitió que los
votantes evaluaran las capacidades, para rescatar el País de las manos criminales
y corruptas en que hoy se encuentra.
Sin embargo, Iván Duque, según las mismas encuestas, supera a
Gustavo Petro, por amplio margen, lo que nos permite advertir desde ya, la llegada, muy seguramente de las adhesiones
para ambos candidatos, pero, con mayor entusiasmo para el candidato de la
coalición de centro derecha.
Aquí, las bases
conservadoras, que ya han mostrado su “separación” de los congresistas azules que
se vendieron al presidente Juan Manuel Santos, para que apoyara su candidato de
bolsillo Vargas Lleras; han reafirmado su apoyo al candidato Iván Duque.
Dentro de los
programas innovadores del candidato del Centro Democrático y el Partido
Conservador, está la restauración del tejido social, el freno a la edad de
pensión que hoy está en riesgo de los matemáticos que insinúan la necesidad de
aumentarla; la recuperación de la salud que hoy está judicializada; la
estabilidad en el sector educativo y el mejoramiento en la educación superior,
en especial para aquellos jóvenes que aún no tienen acceso a una universidad; y
devolverle al campo al hombre trabajador de la tierra, para que el sector
rural, cuya brecha con el gobierno actual, no les ha permitido, contribuir como
debiera ser, al Producto Interno Bruto, hoy “minado” por los cultivos ilícitos,
cuyas hectáreas se dispararon al amparo de los negociados en La Habana entre el
grupo narco terrorista de las Farc y el nefasto gobierno de Juan Manuel Santos.
A tener un mejor
país, donde las presentes y futuras generaciones, puedan vivir; a eso le apuesta
nuestro próximo presidente Iván Duque.
No podemos, los
colombianos de bien, permitirle a uno de los candidatos del continuismo, o a
los aspirantes del terrorismo, o a los postulados con la peligrosa “gasolina”
de la producción de drogas; que lleguen al poder y conviertan al nuestro, en un
país con las mismas condiciones que tristemente vive, nuestra vecina Nación de
Venezuela. Iván Duque, encarna esa esperanza que hoy abrigamos los colombianos
en él.
*Asesor y consultor
@Grajalesluise
Tangas en campaña, columna de Juan Lozano en Réplica.
Por Juan Lozano*
Lo que es indebido, en mi opinión, es que se transgreda la
dignidad femenina usando las miniaturas reveladoras de las tangas para atraer
la atención de los transeúntes sobre asuntos que nada tienen que ver con las
mismas tangas. Lo que molesta es que no sean activistas espontáneas. Lo que es
reprochable es que medie un pago. Lo que choca es que desfilen las tangas en
lugares en los que no se llevan tangas.
Que unas mujeres en tanga
repartan volantes de publicidad política no tendría dificultad si
espontáneamente un grupo de entusiastas militantes de una campaña, sin remuneración
a cambio, en una playa en la que estuvieran disfrutando de un día de sol,
decidieran hacerlo. Cada cual, en tanga o en esmoquin, en ruana o guayabera,
con escote hasta el ombligo o con cuello de tortuga, tiene todo el derecho de
repartir la publicidad del candidato de sus afectos.
Incluso, si una candidata decidiera hacer su campaña en tanga, sería su propia decisión y los votantes podrían juzgar con su voto esa apuesta. Pero un contingente de muchachitas en tangas estampadas con publicidad de un candidato (con las que nadie ha podido hablar para saber en qué circunstancias y con qué incentivos o retribuciones emprendieron su destapado proselitismo) exhibiéndose con fines electorales, ciertamente desdicen de la campaña.
Por mi parte, le creo a Germán Vargas Lleras que su campaña no tiene ninguna relación con esa estrategia y que la rechaza tajantemente. Como lo afirma en su comunicado, su campaña ha adelantado un intenso trabajo en torno de 27 juiciosos documentos programáticos que no necesitan de ninguna tanga para enriquecer el debate público.
“Mi familia está integrada por mujeres. El país no puede darle crédito a esta campaña sucia. Jamás haría un acto que degrade a la mujer. Sería tanto como hacerlo contra mi hija, Clemencia, o mi esposa Luz María”, concluye Vargas Lleras al tiempo que le pide al Consejo Nacional Electoral investigar el episodio, el mismo día en el que el Consejo Electoral estaba dando una dura batalla para que no se pierdan los famosos 5.000 millones de anticipos que las Farc están manejando en cuenta privada después de retirarlos en extrañas circunstancias del Banco Agrario.
Tampoco creo que Iván Duque haya montado esa grotesca pasarela. Duque es hombre serio y decente, leal contradictor y afilado polemista. Duque avanza en el primer lugar de las encuestas para primera vuelta, y la disputa álgida de la campaña está girando en torno del segundo cupo para la segunda vuelta entre Vargas Lleras y Petro, aunque Fajardo mantiene un registro importante. Y no creo que esta sea una treta de la campaña petrista. Petro crece y crece, conectado eficazmente con gruesas capas de la sociedad, sin necesidad de tangas.
Que el CNE investigue si les pagaron y quién les pagó a las chicas de marras. Y que los equipos de campaña obren con responsabilidad y pulcritud. Tan inaceptable es urdir un montaje como aprovecharlo deslealmente en las redes con fines electorales. Las normas éticas y de juego limpio que los candidatos se han comprometido a aceptar deben aplicarse, sin excepción, en el manejo de sus redes sociales y de sus brigadas digitales.
Y por culpa de las tangas se perdió el foco en una exigencia que no debe tener color político ni distingo de partido: la protección de la vida de los candidatos. Todas las amenazas, independientemente de a quién se dirijan y de dónde vengan, deben motivar un rechazo unánime y generalizado.
Ante amenazas ciertas como las que se han revelado en la última semana contra Iván Duque y Gustavo Petro, muy mal hacen quienes las minimizan o tratan de restarles importancia. Es una infamia irresponsable sugerir que los candidatos se están autoamenazando para victimizarse.
Ojo. Que las tangas no nos distraigan de los asuntos cruciales ni de los debates fundamentales que aún se deben dar.
Incluso, si una candidata decidiera hacer su campaña en tanga, sería su propia decisión y los votantes podrían juzgar con su voto esa apuesta. Pero un contingente de muchachitas en tangas estampadas con publicidad de un candidato (con las que nadie ha podido hablar para saber en qué circunstancias y con qué incentivos o retribuciones emprendieron su destapado proselitismo) exhibiéndose con fines electorales, ciertamente desdicen de la campaña.
Por mi parte, le creo a Germán Vargas Lleras que su campaña no tiene ninguna relación con esa estrategia y que la rechaza tajantemente. Como lo afirma en su comunicado, su campaña ha adelantado un intenso trabajo en torno de 27 juiciosos documentos programáticos que no necesitan de ninguna tanga para enriquecer el debate público.
“Mi familia está integrada por mujeres. El país no puede darle crédito a esta campaña sucia. Jamás haría un acto que degrade a la mujer. Sería tanto como hacerlo contra mi hija, Clemencia, o mi esposa Luz María”, concluye Vargas Lleras al tiempo que le pide al Consejo Nacional Electoral investigar el episodio, el mismo día en el que el Consejo Electoral estaba dando una dura batalla para que no se pierdan los famosos 5.000 millones de anticipos que las Farc están manejando en cuenta privada después de retirarlos en extrañas circunstancias del Banco Agrario.
Tampoco creo que Iván Duque haya montado esa grotesca pasarela. Duque es hombre serio y decente, leal contradictor y afilado polemista. Duque avanza en el primer lugar de las encuestas para primera vuelta, y la disputa álgida de la campaña está girando en torno del segundo cupo para la segunda vuelta entre Vargas Lleras y Petro, aunque Fajardo mantiene un registro importante. Y no creo que esta sea una treta de la campaña petrista. Petro crece y crece, conectado eficazmente con gruesas capas de la sociedad, sin necesidad de tangas.
Que el CNE investigue si les pagaron y quién les pagó a las chicas de marras. Y que los equipos de campaña obren con responsabilidad y pulcritud. Tan inaceptable es urdir un montaje como aprovecharlo deslealmente en las redes con fines electorales. Las normas éticas y de juego limpio que los candidatos se han comprometido a aceptar deben aplicarse, sin excepción, en el manejo de sus redes sociales y de sus brigadas digitales.
Y por culpa de las tangas se perdió el foco en una exigencia que no debe tener color político ni distingo de partido: la protección de la vida de los candidatos. Todas las amenazas, independientemente de a quién se dirijan y de dónde vengan, deben motivar un rechazo unánime y generalizado.
Ante amenazas ciertas como las que se han revelado en la última semana contra Iván Duque y Gustavo Petro, muy mal hacen quienes las minimizan o tratan de restarles importancia. Es una infamia irresponsable sugerir que los candidatos se están autoamenazando para victimizarse.
Ojo. Que las tangas no nos distraigan de los asuntos cruciales ni de los debates fundamentales que aún se deben dar.
*Exministro
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