#TodosSomosResponsablesDeTodos

domingo, 29 de julio de 2018

Opinión "Nos dejaron patas arriba" Columna de Maria Isabel Rueda, en réplica.

 Nos dejaron patas arriba

 Por María Isabel Rueda

Si la Corte Suprema de Justicia expide una decisión, hay que respetarla y acatarla. Dicho lo anterior, esta no es cualquier Corte. Es la que ha protagonizado el peor escándalo judicial de la historia del país con el ‘cartel de la toga’. Y la anterior a esta fue la Corte que por razones estrictamente políticas ocasionó un gravísimo desacato institucional contra el entonces presidente Uribe, al inventarse la figura inexistente de la “terna no viable” para negarse a elegir al fiscal durante un año y medio. Cuando llegó Santos al Gobierno y aceptó cambiarla, arrancó el enfrentamiento entre los dos mandatarios, que hoy acaricia su pico.

De manera que no se trata de una corte que goce de la mejor credibilidad. Y como me pareció tan extraño que a una denuncia de Uribe en la Corte por manipulación de testigos contra el senador Iván Cepeda le dieran una vuelta de 180 grados para terminar cerrándole investigación al denunciado y abriéndosela al denunciante, me puse en el trabajo de leer las 219 páginas del auto. Mi conclusión: no sé en qué parte se encuentra probado que Uribe estuviera manipulando directamente testigos.

A continuación, en una entrevista que tuve con el senador Cepeda, le manifesté mis dudas sobre este y otros aspectos en los que no nos pusimos de acuerdo. Según la Corte, los testigos contra Uribe se le aparecen a Cepeda espontáneamente por su labor humanitaria en las cárceles. Pero, en cambio, sí sugiere que a los testigos que favorecen a Uribe los están buscando para manipularlos. Cepeda acepta que él y sus allegados han intervenido en proporcionar seguridad a los testigos contra Uribe, porque, según dice, “es parte de mi rol como defensor de derechos humanos”. Pero los abogados de Uribe no pueden hacer lo propio con testigos que ofrecen decir la verdad, porque, de acuerdo con la Corte, los estarían manipulando con promesas. Y que los dineros que entregan las ONG cercanas a Cepeda son para proteger, pero las ayudas de los círculos de Uribe son para sobornar. Incluso, hay una cifra que me quedó sonando: para el momento de nuestra entrevista, el senador Cepeda había visitado nueve veces al testigo Monsalve, de las 21 solicitudes de visita que había hecho a la cárcel. “No es una situación atípica. Es mi trabajo”, me dijo. “Jamás estuve en una especie de búsqueda meticulosa de testigos contra Álvaro Uribe”. 

En fin. El auto al que me refiero me sorprendió porque no se mide con el mismo rasero la conducta de las partes interesadas en visitar testigos, a unos para que declaren contra Uribe y a otros para que lo hagan a favor. Lo primero está bien para la Corte, pero lo segundo está mal. 

Uribe pidió ser oído en versión libre, pero no se le concedió. Pero sí lo llaman a indagatoria por hechos más recientes que también involucran manipulación de testigos, esta vez al señor Monsalve, quien, luego de instalarse un reloj grabador en la muñeca, se dedica, en compañía de su abogado, a regar todo tipo de rumores de que va a cambiar su testimonio a favor de Uribe para provocar que abogados y amigos de los círculos uribistas vayan a la cárcel a tocar el tema, con lo cual preconstituyen pruebas que le sugieren a la Corte que Uribe siguió en las mismas y que hay que indagatoriarlo de inmediato. 

Políticamente, la Corte dejó el país patas arriba. Y lo más raro es la oportunidad para hacerlo. Porque por causa de una nueva figura constitucional, la de la doble instancia de aforados, Uribe tiene derecho a que su proceso lo instruyan y lo fallen en una nueva sala de la Corte que sería de primera instancia, con nueve nuevos magistrados que la propia Corte tiene que nombrar. Allá deberá llegar de todas maneras el proceso contra Uribe. ¿Por qué no esperaron a que la misma Corte cumpla su función de crear la sala que será el juez natural de Uribe, en lugar de tomar una medida tan afanada decretada por una sala que no lo es? 

Pero, sobre todo, es una medida previamente filtrada. Dos días antes de que se tomara la decisión, un medio de comunicación había anunciado el domingo lo que solo ocurriría el martes. Las pruebas también andan furtivamente filtradas por ahí. 

Por eso, esta Corte política, cartelizada y filtradora no ha logrado recuperar la confianza de la ciudadanía.

Entre tanto… Y que el presidente Santos también deje el afán, porque lo que no se hizo en ocho años queda chagüeto cuando se hace en ocho días.

lunes, 9 de julio de 2018

Los lideres sociales en medio de la polarización / Por Emerson Grajales Usma.


Los líderes sociales en medio de la polarización
Por Emerson Grajales Usma*

La repetitiva noticia casi a diario del asesinato de un “líder social”, tiene al país en medio de la confusión más profunda, menos al gobierno de Juan Manuel Santos, que anda tranquilo porque es en últimas quien sabe de dónde le llegan las balas a la humanidad de cada víctima pero que no habla porque esa tragedia nacional, le ha servido para que sus amigos, que lógicamente no son los mismo del expte Álvaro Uribe Vélez, sigan galopando equívocamente sobre una macabra tesis según la cual, el único responsable de esas muertes, es el electo Iván Duque. 

Háganme el favor. Que injusticia.

Los mismos organismos de seguridad del Estado, que son timoneados por el Presidente Santos, han dicho que las víctimas tienen antecedentes judiciales, unos; y otros que, según los organismos secretos, pertenecen a grupos emergentes.

Creería uno, que esta versión oficial, cortaría de tajo, cualquier insinuación maligna en especial, aquellas que vienen minadas de ciertos personajes que en su mayoría han tenido una turbia vida en su pasado hasta no hace muchas calendas, y que ahora quieren venir a posar de impolutos y dueños de la moral.

La polarización, ha llevado al país en general, a pensar que descaradamente se está “jugando” con el dolor ajeno y en especial con el de las familias de los aniquilados por las fuerzas oscuras.

Ahora bien. Que vengan a “descargarle” a Iván Duque, estos hechos sangrientos como si ya se hubiera posesionado como Jefe de Estado, deja en el aire un fuerte tufillo que solo apunta a un desespero profundo que los hace actuar como orates cuando no tienen la más mínima capacidad de aceptar su propia derrota.

Petro, me recuerda a un congresista que “quiso” abanderar la deleble campaña como líder de la protección animal. Preciso en el momento en que almorzábamos en el centro de Bogotá, le entró una llamada de una reconocida cadena radial. Le hicieron una pregunta al otro lado de la línea, y airadamente respondió: “No podemos los colombianos seguir de observadores cómo sacrifican injustamente un animal y sin que nadie diga una sola palabra de manera indolente”.

De lo que el Congresista no se percató, fue que estaba aceptando la entrevista desde un reconocido restaurante de pollos, sobre la carrera séptima con calle 25. En lo personal, esa entrevista estaba colmada de hipocresía y doble moral. A través de la línea, decía estar disgustado por semejante “crimen” animal.

Así, o muy semejante, ha sido la posición de Gustavo Petro, con el crimen de los líderes sociales. No se atreven a investigar, solo se arrastran  como sapos para buscar culpables, y sólo han encontrado uno, al titular entrante de la Casa de Nariño, Iván Duque. Y llamar la atención con posiciones incendiarias para luego salir del país a observar de primera mano el tour de Francia; no solo despierta indignación en sus seguidores quienes han visto en el ex guerrillero una farsa cuando posa de socialista pero actúa como capitalista.

No podemos permitir que quienes hayan llevado al país por un rio de sangre por más de cinco décadas, vengan ahora a posar de adalides de los Derechos Humanos y de la violación al Derecho Internacional Humanitario.

Convocar a una “velatón” para pedir respeto por la vida, en especial de los niños, como se observó hace poco con una multitud de excombatientes de las Farc y en cabeza de su más exponente criminal como lo es Timoleón Jiménez, alias “Timochenko”; es algo más que burlesco. Es eco de cobardía y espeso cinismo.

Nadie, en absoluto, con diferencia al gobierno; conocemos a ciencia cierta quien o quienes están detrás de estos homicidios. De lo que si estamos claros, es que en absoluto tiene que ver quien hasta el 7 de agosto se posesionará como Presidente de Colombia. Desde esa fecha, Iván Duque, asumirá todas las responsabilidades habidas y por haber, sobre el acontecer diario del país.

*Asesor y consultor

@Grajalesluise

sábado, 7 de julio de 2018

Explosivas grabaciones entre Juan Manuel Santos y Roberto Prieto por Ode...

"El vacío que nos deja Mauricio Vega Lemus" Columna de Emerson Grajales Usma*

El vacío que nos deja Mauricio Vega Lemus

PorEmerson Grajales Usma*


Hablar de Sergio Mauricio Vega Lemus, es bien difícil en especial para quien escribe está columna. Y lo digo porque ambos, muy a pesar de nuestra amistad desde que militábamos bajo las toldas del honroso Partido Conservador, a muy temprana edad; nos perdíamos del “panorama”, él en busca de su futuro y yo advirtiendo el mío.  

Recientemente, me encontraba en un restaurante al norte de Bogotá, coincidí con un amigo que había viajado desde Pereira, se acercó a la mesa en dónde me encontraba cenando con dos congresistas; lo salude y como pregunta, casi siempre cotidiana, le dije: “¿Que ha pasado por mi Pereira?” me respondió muy jocosamente. “Aparte de la renuncia de Mauricio Vega, a la Cámara de Comercio, nada más trascendental”. Mi reacción no pudo ser más evidente. Me puse de pie y le dije: “Es verdad o me estás charlando”. Me confirmo que hablaba en serio. Seguidamente lo despedí y en un abrir y cerrar de ojos, resulté nuevamente sentado. Uno de los contertulios, me preguntó que quien había renunciado, a lo que le respondí, que el Presidente Ejecutivo de la Cámara de Comercio de Pereira pero que no negaba que la noticia me impactó.

Y lógico que tenía que impactarme. Para mí era muy difícil creerlo pero el “diablillo” al que para escudarnos llamamos “mente rápida”, me comenzó a botar una cadenilla de cábalas, que yo mismo hacia que me aterrizara. Llegué a pensar que iba a aspirar a la Alcaldía de Pereira; pero recordé que alguna vez en un club de la capital de Risaralda, me dijo que la política, ya no era su horizonte.

Descartado ese tema.

También el “diablillo” me botó otra conjetura. Que vendría a Bogotá a un alto cargo en la entrante regencia de Iván Duque, pero volví a colocar el “polo a tierra” y recordé que Mauricio, estaba muy comprometido con el actual y moribundo gobierno de Juan Manuel Santos. No obstante, fue “designado” a un viceministerio.

Lo que sí logré tener claro, es que con la salida de Mauricio Vega Lemus, de la Presidencia Ejecutiva de la Cámara de Comercio de Pereira, la ciudad estará a la suerte de quien llegue como su sucesor. Y lo digo por las mega obras que este joven y bien modoso hombre le deja a la ciudad como parte del inventario de sus muchos logros.

Hablar de sus ancestros es quizás más exquisito, antes que de sus ejecutorias.

Hijo de una familia bien conformada con insondables principios. Sus Padres don Alberto Vega y la Matrona María Teresa Lemus; son los responsables de haber traído a Sergio Mauricio a este mundo, cuyo cielo tutelar de la hermosa “Perla del Otún” fue testigo fiel de su llegada.
Con una educación en derecho, de la capitalina Universidad Javeriana. Su bachiller, lo hizo en el reservado colegio Calasanz de Pereira, luego de haber realizado estudios primarios en el San Juan Bosco de la misma ciudad.

Hoy, su nombre está encumbrado como eco a sus obras, a sus grandes obras.

Mauricio, le deja a la ciudad el primero y mejor Centro de Convenciones y Exposiciones “Expofuturo” del que se tenga conocimiento tal vez en América Latina.

Deja la Cámara de Comercio de Pereira en primer lugar de todas a nivel nacional con la certificación del Banco Interamericano de Desarrollo -BID y el Banco Mundial. Con altos estándares en calidad y materia financiera. Pero no me equivoco, cuando digo que le dejará a la ciudad, a la región y al país; un ícono del desarrollo con proyección internacional; el World Trade Center. Sin dejar de reconocer que sólo las grandes ciudades del mundo, están reservadas para un centro de esta magnitud. Es algo así, como una imagen del comercio a altas esferas en el universo.

El nuevo reto de Mauricio Vega, es gerenciar  la Autopista del Café desde principios de agosto, sin que ello signifique, que es un cargo al que llega con nombramiento a “dedo”. Vega Lemus, participó en una convocatoria y de ella fue seleccionado por su brillante hoja de vida y su cumulo de experiencia en mega proyectos.

A mi amigo Mauricio, a su esposa María Paulina y a su preciosa Elena, les hago llegar mi profunda felicidad a la vez que a Sergio Mauricio, le deseo el mejor de los éxitos, por el bien de la región, por su propio futuro y por el orgullo de su familia.

*Asesor y Consultor

@Grajalesluise

viernes, 6 de julio de 2018

Mauricio Vega Lemus, un hombre de compromiso social.

Mauricio Vega Lemus, un hombre de compromiso social



Hablar de Mauricio Vega Lemus, es hablar del desarrollo de la ciudad de Pereira y de su paso por la Cámara de Comercio de la capital de Risaralda.
A sus 24 años llegó por primera vez a la entidad gremial por seis años y logró volver a la Presidencia Ejecutiva en el 2012 con una visión más clara de lo que quería para la ciudad.
 Aquí un registro gráfico del joven que transformo la Cámara de Comercio y por ende la ciudad.
Sobre su gestión en la Cámara de Comercio y su llegada a la firma Autopista del café, como su nuevo gerente desde agosto, hablaremos este fin de semana en nuestra línea Editorial.




jueves, 5 de julio de 2018

¡Y ganamos! Ahora sí, "El futuro es de todos" Columna de Emerson Grajales Usma, Exdirector de RESCOLDO


¡Y ganamos! Ahora sí, “El futuro es de todos”

Por Emerson Grajales Usma*


El contundente triunfo de Iván Duque, en la segunda vuelta presidencial frente al candidato de la Colombia Humana, nos permite hacer una reflexión en frio, sobre los resultados.

No es fácil, llegar a un triunfo con un gobierno que constantemente inclinaba su balanza para atajar la legitima aspiración de Iván Duque, con equivocas tesis según las cuales, “Duque es Uribe”. Otra más. “Duque, va a ser el títere de Uribe”.

Y así sucesivamente, con el agravante que desde la Casa de Nariño, se orquestó una cadenilla de ofrecimiento de dadivas para los congresistas que no apoyaran a Duque pero que sí lo hicieran por otro más opcionado para ganarle al candidato del Centro Democrático-CD. Lo duro, es que no trabajaban esa “atajada” por el propio Duque, sino, para frenar al expresidente y senador Álvaro Uribe Vélez, dejando ver sus odios, al contrario de Santos demostrarle gratitud, pero de eso ni poquito conoce el saliente inquilino de la Casa de Nariño.  

Pero los resultados de la primera vuelta, ya nos daba una clara señal, que pese a las triquiñuelas desde el alto gobierno, no hicieron impacto y menos el apoyo que Gustavo Petro, recibió del régimen de la “Venezuela Humana”, para que el candidato del CD fuera “noqueado” en el segundo raund.

Para nadie es un secreto, que ya advertidos por el catastrófico ex alcalde de Bogotá, sobre qué hará una “férrea” oposición; le corresponderá al nuevo Mandatario, cumplir al dedillo, su programa de gobierno que se dio a conocer hasta el último rincón del país. Esto sin contar con que, desde ya se quiere que a Duque lo herede otro del mismo movimiento en el 2022.

La tarea, no es sólo cumplir lo prometido durante la campaña a lo largo y ancho del país. La tarea, consiste en demostrar que el entrante gobierno de Duque, estará alejado de toda insinuación de clientelismo y “mermelada”. Y lo digo por la llegada en paracaídas de otros partidos y movimientos, que muy seguramente estarán en la posesión, con “ponchera” en mano, como es costumbre en las Iglesias. A eso, no se le puede apostar.

El nuevo Mandatario ha dicho repetitivamente que no aceptaba adhesiones con compromisos burocráticos. Eso lo tiene que ratificar desde el inicio de su gobierno.
También ha manifestado, que los Ministros que designe, serán para los cuatro años de su Mandato. También permite, con ese método, que los programas de cada Cartera, se vean interrumpidos o frustrados por el saliente ministro.

Otra tarea que debe cumplir el entrante gobierno, será la de generar confianza inversionista, pues los grandes empresarios de otras Naciones, se habían ahuyentado ante una posible llegada de Gustavo Petro. Pues siempre lo vieron como el lobo que no sólo se quería comer las ovejitas, sino que además, andaba detrás de caperucita roja (léase empresarios nacionales).

En cuanto al proceso de paz que firmó amañadamente el gobierno Santos con las Farc, y en aras de buscar un inmerecido premio, entregó hasta la agenda del Estado a cambio de nada. No es necesario que el Presidente Iván Duque, vuelva trizas los acuerdos, pero sí urge de una revisión de fondo y unos ajustes tan ineludibles, como los que requiere la sospechosa Justicia Especial para la Paz –JEP.

Esperemos pues, que detrás de la llegada del nuevo gobierno del doctor Duque, lleguen las esperanzas y se evidencie la frase que para su campaña acuñó el entonces candidato del Centro Democrático. ¡El Futuro Es De Todos!

*Asesor y consultor

@Grajalesluise

domingo, 27 de mayo de 2018

"El futuro lo marcaremos hoy" Por Emerson Grajales Usma*


El futuro lo marcaremos hoy

Por Emerson Grajales Usma*


La jornada electoral de hoy, debe servirnos como la hoja de ruta, no solo para los venideros cuatro años, sino también, para el futuro inmediato del país y los colombianos.

Nos encontramos en medio de las más insospechadas situaciones de crisis y pánico, no sólo a nivel interno, también con incomodos vecinos que nos tiene casi que en jaque. Caso de Venezuela, del que en Colombia, Gustavo Petro ha querido emular en su nefasto estilo de “gobernar” a la sombra de un impuesto régimen heredado de Hugo Chávez, pero impuesto con más rigidez, por el orate de Nicolás Maduro.

Precisamente, hace ocho días, que Maduro, “convocó” de manera rápida y con un fuerte tufillo, a unas elecciones atípicas a las que sólo se presentó él para luego decir que si la oposición no inscribió candidato, no era su ´problema porque el proceso de elección o reelección estaba socorrido por medidas meramente democráticas. Vaya burla, pero se nos atornillo de nuevo en El Miraflores.

En Colombia, no somos precisamente la excepción. El presidente Juan Manuel Santos, como dijera Fernando Londoño, en su columna que le sirvió de forzado retiro a sus escritos en el sesgado diario El Tiempo. “Son desconcertantes las similitudes entre el itinerario delincuencial de Samper por conseguir la Presidencia de la República y el de Santos para preservarla y sumarle la gloria, la fama, la apoteosis romana que le abrieron a su codicia ilimitada”.

Santos, se les entrego a los mejores postores, a las Farc, y de paso, nos puso a los colombianos en bandeja de plata ante semejante engendro narcoterrorista como los son sus actores Timochenko, Iván Marquez, Jesús Santrich, Pastor Alape, Pablo Catatumbo y toda la recua que encierra lo que hoy, sin vergüenza alguna, el Presidente Santos y los medios de comunicación que hoy sirven de recipiente económico de las arcas del Estado, llaman, líderes políticos.

Vaya desafío social en el que nos puso su majestad desde la Casa de Nariño.
Y ni poner al dedillo, lo develado por las autoridades de Fiscalía, cuando detuvieron a Santrich, con fines de extradición a los Estados Unidos. (Ahí estamos en deuda con el Presidente Trump). Estaba negociando la media “bobadita” de diez toneladas de cocaína que cubrirían el mercado callejero norteamericano.
Y con todas las pruebas, la malnacida JEP, le pudo el palo a la rueda, y la Iglesia católica, que hoy pareciera ser complaciente con el mercado del narcótico, le echa la bendición, guardando en sus otrora “sagrados sitios” al asesino de las Farc.

El de hoy, pues, es un día determinante para el país. No existe candidato alguno, diferente a Iván Duque, que nos pueda ofrecer el restablecimiento de la separación de poderes, ningún candidato que nos pueda mostrar el sendero para retomar la paz con base en justicia y la no impunidad; y no en otro negociado al amparo de los idearios marxistas de los Castro o de Maduro.

Iván Duque, representa confianza, optimismo y sensatez para devolvernos la tranquilidad sobre el espeso colchón de una paz duradera y retirarnos del pánico al que nos lleva al vaivén de una campaña con oscuros recursos como los que ostenta el candidato de la Bogotá Inhumana.  

No vale la pena hablar de las otras cartas de las Farc, porque considero, sería llover sobre mojado a lo que también representa Petro. Me refiero a un De La Calle, máximo inspirador de la burla al país; y menos de Vargas Lleras, quien pese a haber sufrido dos atentados terroristas y conociendo su procedencia; no fue capaz de separarse de la posición de Santos, y terminó confabulado con el crimen, con el fin de buscar llegar al poder, como similitud a Samper y Santos, así tenga aliados con las manos manchadas de sangre.

Por eso hoy debemos marcar la diferencia. El futuro lo marcaremos votando por Iván Duque. 

*Asesor y consultor 
@Grajalesluise

Evocando a Carlos Holmes Trujillo García. Por Emerson Grajales Usma*

  Dos años sin Carlos Holmes Trujillo García Por Emerson Grajales Usma* No es fácil para mí; quien vivió los últimos nueve años de su vi...