#TodosSomosResponsablesDeTodos

domingo, 14 de julio de 2019

"No está de más aclarar que en este gobierno no somos triunfalistas. Reconocemos lo que venía bien y tratamos de solucionar lo que no estaba funcionando. Hoy, de los 29 proyectos de las autopistas de 4G, tenemos 21 en ejecución y estamos cerca de activar los ocho restantes"


 Así reactivamos las 4G

Por Ángela María Orozco*


Hace un año, cuando este gobierno asumió el reto de reactivar las autopistas de cuarta generación (4G), considerado el programa de infraestructura vial más ambicioso de la historia reciente de Colombia, e incluso de Latinoamérica, sabíamos que la tarea no sería fácil. Eran muchos los proyectos con poco o nulo avance en los que debíamos trabajar; las condiciones ya estaban fijadas desde la firma de los contratos, y nuestro papel sería empezar a jugar con todos los escenarios posibles para buscar las soluciones. Pero, más allá de las dificultades, nos comprometimos a sacarlo adelante porque lograr la conectividad de Colombia, de una forma eficiente y competitiva, ha sido una de las premisas del Gobierno Nacional.
Desde el primer momento teníamos claro que el país necesitaba las obras, y retroceder no era una opción. El compromiso con los colombianos y los inversionistas estaba pactado, y debíamos actuar con responsabilidad, honrando ante todo la palabra y cuidando los intereses del Estado. No cumplir los contratos podría acarrearle al erario demandas millonarias.

No está de más aclarar que en este gobierno no somos triunfalistas. Reconocemos lo que venía bien y tratamos de solucionar lo que no estaba funcionando. Hoy, de los 29 proyectos de las autopistas de 4G, tenemos 21 en ejecución y estamos cerca de activar los ocho restantes. Es uno de los logros que conectan que deja el primer año de gobierno del presidente Iván Duque. El portafolio completo vale 90 billones de pesos, de los cuales la mitad se invierten en la etapa de construcción y el restante, en la operación y el mantenimiento de los corredores.

El haber conseguido reactivar la mayoría de estas autopistas nos deja muchas lecciones aprendidas para el desarrollo de futuros proyectos de infraestructura vial. Si bien el programa contó con un proceso de estructuración previo, en la ejecución de los contratos surgieron los verdaderos desafíos. Entendimos que las obras se construyen de la mano de las comunidades, buscando que los ciudadanos las quieran y, ante todo, se apropien de ellas. Hacer conscientes a las comunidades de que una vía siempre traerá progreso y jamás será un obstáculo para su evolución era una tarea fundamental.

La agilidad en la toma de decisiones es otra de las grandes lecciones de este proceso. Un proyecto no se puede paralizar por más controversias que existan entre los distintos actores que confluyen en él, porque no hay que olvidar que siempre estará primero el bienestar común antes que el particular ni que del ritmo de las decisiones también depende el avance y desarrollo de las obras. Una concesión sin ejecución envía una mala señal al país y a los inversionistas, pues son empleos que dejan de generarse y oportunidades valiosas que se pierden de conectar al país.

En este último año, también aprendimos que las relaciones con los concesionarios, los constructores, los financiadores e, incluso, con las interventorías deben ser francas desde el primer momento, y que todos, incluidos nosotros como Estado, debemos trabajar de manera articulada y asumir con responsabilidad y entereza el compromiso con los proyectos y los ciudadanos. Las soluciones no están a la vuelta de la esquina, pero debemos conseguirlas porque la equidad, el desarrollo y la conectividad de las regiones no dan espera.

Sabemos que no podemos bajar la guardia. El trabajo es de todos los días y en los territorios. No en vano estamos construyendo la infraestructura del transporte para los próximos 100 años, que muy seguramente disfrutarán mis nietos y los suyos.

*Ángela María Orozco
Ministra de Transporte

"Los programas de vivienda, que aunque el Alcalde Juan Pablo Gallo, no tuvo el eco deseado con el gobierno central, especialmente con el de Juan Manuel Santos, sí sacó adelante proyectos habitacionales"


El Alcalde de Pereira, impuso equidad

Por Emerson Grajales Usma*


Cuando el hoy Alcalde de Pereira, Juan Pablo Gallo, me manifestó desde su curul como Concejal que quería poner su nombre a consideración de la ciudadanía pereirana para aspirar al primer cargo del Área Metropolitana; no vacilé en apoyarlo desde su avidez.

Hoy, cuando su brillante gestión agoniza, el tiempo me dio la razón como se la dio  la votación más alta en la historia de las elecciones de alcalde en esta ciudad con 126 mil 75 sufragios en su favor, sin olvidar que ya había roto récords, pues llegó a ser el concejal más votado de Pereira.

Este joven de 36 años prometió el cambio para la capital de Risaralda, y consiguió acabar con la tradición politiquera de los últimos 12 años, cuando el Partido de la U reinaba en esta capital y Enrique Vásquez, había recibido una administración en detrimento y colmada de burocracia heredada y robustecida aún más que la de su antecesor Israel Londoño; que dicho sea de paso, este último aspira a ser gobernador de este departamento. ¡Dios nos libre!

Sin lugar a equivocarme, el mandatario local, logró cubrir todos los frentes que muy seguramente, por razones de espacio, me obliga omitir en esta columna. Sus compromisos desde la plaza pública, en materia social, fueron practicados a cabalidad.

El tejido social, una de sus prioridades, no tuvo espacio para el descanso. Así lo demuestra su indeclinable trabajo para mantener la mejor inclusión de infantes acudiendo a las aulas de clase tanto en primaria como en secundaría en establecimientos públicos.

La tercera edad, pese a haberse registrado una indeseable práctica de corrupción en la Secretaría de Desarrollo Social, que oportunamente logró evidenciar ante las autoridades el propio Alcalde; se consiguió cubrir las necesidades básicas para esta población vulnerable de bajos estratos.

La salud, fue una de sus prioridades. Si bien se logró escudriñar y depurar el sistema de salud subsidiado (SISBEN) que estaba espesamente “minado” por personas con capacidad económica y de estratos altos, las cuales habían sido incluidas por sus dos antecesores sin vergüenza alguna y dejando de lado a quienes de fondo sí tenían esa apremiante urgencia, se pudo incluir a personas que a gritos pedían acceder al vital servicio, luego de corregirse los “filtros” que para nada beneficiarán a quienes eventualmente busquen en un futuro “colarse” en el sistema.

Los programas de vivienda, que aunque el Alcalde Juan Pablo Gallo, no tuvo el eco deseado con el gobierno central, especialmente con el de Juan Manuel Santos, sí sacó adelante proyectos habitacionales, de mejoramiento de vivienda y alcanzó, a la fecha, mitigar los problemas heredados por la ola invernal que dejó a un número importante de ciudadanos damnificados y a otro tanto, desplazados.

La recuperación de las zonas verdes y los escenarios deportivos públicos, fue su obsesión como igualmente lo fue la reforestación en distintas zonas verdes de la ciudad.
De otro lado, al llevar al aeropuerto Matecaña, propiedad de la administración municipal a la vanguardia de los mejores de Colombia, no solo se logró una alta calificación por parte de la Aerocivil, sino que además, se le quitó a los politiqueros de turno de la región, un caballito de batalla para sus campañas, también se le arrebató al partido de la “U”, la caja menor para cubrir las elecciones para aspirantes al congreso.

El Megacable, cuya obra recién se inició, permitirá sacar a una zona de Pereira, por la ventana del desarrollo. Se trata de barrios como el Remanso, Tokio, Danubio, Canceles, las Brisas y Villa Santana; todos ellos de estrato uno y dos, que culminada estas tareas, llegaran en cuestión de minutos, al centro de la ciudad por vía aérea.

Para terminar, no puedo dejar del lado lo que fue su bandera de gobierno, la que hoy logra izar con orgullo hasta el asta; como lo es la interconexión vial entre las comunas y barrios de Pereira. La infraestructura fue, tal vez, tanto su mayor logro, como su copiosa “pesadilla”. Nuevos puentes, nuevas vías y avenidas de suma importancia, hoy logran poner en enlace a barrios que en el pasado no eran trascendentales para otras administraciones por tratarse de barrios mal considerados, marginados. Todo esto, y mucho más, se logró y se está llevando a feliz término, sin que necesariamente se realicen por la vía de valorización.

*Asesor y consultor

Twitter @Grajalesluise

jueves, 2 de mayo de 2019

Mi carta al Partido Centro Democrático tras imposición de Candidato a la gobernación de Risaralda // Columna de Emerson Grajales Usma*

Bogotá, mayo 2 de 2019


Doctora:
NUBIA STELLA MARTINEZ
Directora Nacional del Partido Centro Democrático.
Bogotá.
                                 
Respetada doctora Martínez.

Consabido por la Dirección Nacional del Partido CENTRO DEMOCRÁTICO; en el departamento de Risaralda se viene imponiendo, según informaciones allegadas al suscrito, la candidatura de Eduardo Cardona Mora; personaje que desde años atrás se ha posicionado como uno de los más acérrimos enemigos del ex presidente y hoy Senador Álvaro Uribe Vélez.

Mis afirmaciones están basadas en sus incontables escritos en las redes sociales contra el fundador de nuestro partido, y en algunas de sus columnas de opinión publicadas en diferentes medios de comunicación tanto de la región como del país.

Con la presente misiva, no quiero describir sobre la vida privada del abogado Cardona Mora, que muy seguramente es diáfana, pero si quiero dejar en evidencia que ni la mayoría de electores que en Risaralda apoyaron en las urnas al Senador Uribe; (14.882); ni los que lo hicimos por el candidato al Senado Alejandro Corrales, (21.381); vamos a apoyar una aspiración de Cardona Mora.

Ese acto rastrero, significaría, con el solo voto de respaldo para la gobernación, desconocer los tantos dardos con desmedida ponzoña, que le fueron lanzados por Eduardo Cardona Mora, al ex presidente Álvaro Uribe Vélez, y de paso premiarlo por sus copiosas acusaciones e infamias contra él.

Espero doctora Martínez, como igualmente lo esperan miles de risaraldenses, que oportunamente se tomen los correctivos pertinentes y se corrija a la mayor brevedad posible para que dentro de los parámetros de la democracia y acordes con los Estatutos del Partido, se escoja un candidato que represente, no solo a nuestra colectividad, sino a los principios que cobijan a nuestro mentor el doctor Álvaro Uribe Vélez; caso contrario lo que podría ser un daño de grandes proporciones para nuestro partido y para el futuro de la política en Risaralda.

De usted doctora Nubia Stella Martínez, con mi mayor respeto me despido no sin antes expresarle mi más alto grado de consideración y aprecio.

Atentamente,

Luis Emerson Grajales Usma.
C.c 9´992.007
Cofundador del Partido Centro Democrático

C/C Dr Álvaro Uribe Vélez.
        Directorio Centro Democrático de Risaralda.
       Senadora María del Rosario Guerra.
        Senador Alejandro Corrales Escobar.
        H. Representante Gabriel Vallejo Chuffi.

domingo, 14 de abril de 2019

Opinión "Una herencia maldita" Columna de Emerson Grajales Usma* // Exdirector de Rescoldo Colombia.


Una herencia maldita

Por Emerson Grajales Usma*

Afanado por su debilidad administrativa y mal proyectado a una campaña reeleccionista, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se vino lance en ristre con el gobierno de Iván Duque, por un supuesto incremento en narcotráfico de Colombia a su país, y una disminución, según él, en la lucha contra las drogas por parte del gobierno Duque.

Nada más lejos de la realidad.

A Mr Trump, se le olvida que durante ocho años, nuestro país estuvo gobernado por Juan Manuel Santos, y que fue precisamente en ese periodo, que amparado en una falsa paz, fue permisivo en el incremento de los cultivos ilícitos cuya cifra escandalosa llega a 240 mil hectáreas de coca. Mr Trump, desconoce que durante el gobierno de Santos, se debilitaron los poderes legislativo y judicial ante la imposición de unos “acuerdos” con la agrupación narcoterrorista de las Farc, cuyos cabecillas han seguido traficando con alcaloides en grandes cantidades como ha quedado evidenciado en el caso de Jesús Santrich, hoy recluido en una cárcel de Colombia y pedido en extradición precisamente por una Corte de su país.

Mr Trump, ignora que desde el 7 de agosto de 2018, el presidente Iván Duque, ha dado claras instrucciones al ministro de Defensa, que una de las tareas puntuales sea la erradicación de cultivos de coca y se estudia la aspersión con glifosato, para acelerar la desaparición de narcocultivos.

En aras de seguir la arremetida contra los cultivos ilícitos y el narcotráfico, ha sido Colombia quien ha puesto los muertos hasta de la fuerza pública, cuyos asesinos son los que se oponen a la erradicación bien sea manual o con glifosato.

Y esos opositores hoy posan de ser congresistas mientras en la clandestinidad, se sigue con el sucio negocio.  

Mr Trump, no se ha persuadido, que durante estos ocho meses del gobierno de Iván Duque, han sido extraditados cerca de 60 narcotraficantes connacionales solicitados por diferentes Cortes de los Estados Unidos.

Señor Trump, nunca antes un gobernante había sido tan puntual y había estado tan comprometido en la lucha antidroga; como tampoco lo hubo para que ratificara su posición de ser un país aliado con el gobierno norteamericano, como sí lo ha hecho con espeso valor civil, nuestro presidente Iván Duque.

Aquí, estamos colocando, lamentablemente los muertos, mientras que en el país norteño, han sido profundamente pausados en la lucha contra los expendedores de drogas ilícitas como se ven copiosamente en la reconocida y concurrida avenida Roosevelt, en Nueva York.

La lucha contra el mortal flagelo de las drogas, debe ser un compromiso de doble vía y no un “caballo de batalla” para agitar, de manera irresponsable; una campaña reeleccionista de Mr Trump.

Lo que el gobierno de Iván Duque, está afrontando, es una herencia maldita orquestada por el gobierno de Juan Manuel Santos, el mismo que hoy posa de ser catedrático (muy seguramente de moral) en “destacadas” universidades de su país Mr Presidente Trump.

*Asesor y Consultor

@Grajalesluise    

lunes, 18 de febrero de 2019

Columna de Emerson Grajales Usma. Fundador y Ex Director de RESCOLDO,



La hora de Bogotá

Por Emerson Grajales Usma*


La Capital, ha venido recuperando su horizonte en términos de soluciones sociales, de transporte, estructurales y ahora, ambientales; de manera paulatina, gracias al esfuerzo que ha venido haciendo el actual mandatario Enrique Peñalosa.

Pero esa tarea, en tiempo, se le ha quedado corta al actual burgomaestre, por las complejidades que demarca, de alguna manera; manejar una ciudad que como el Distrito, tiene muchos dolientes pero con las fauces abiertas más con ansias de poder, que de brindar o permitir su desarrollo.

En la carrera por la llegada al Palacio Liévano, con miras a las venideras elecciones regionales y locales, ya existe un grupo de tres candidatos, todos ellos con fluidas capacidades administrativas y de gestión, todos ellos del Partido al que pertenece el actual Mandatario de los colombianos, Iván Duque; al Centro Democrático.
Las brillantes y resaltadas hojas de vida de Ángela Garzón, Diego Molano y Samuel Hoyos; están a la altura de las múltiples necesidades y malestares que hoy aquejan a nuestra ciudad.

Por fortuna, la actual administración, dejará a su sucesor (a), un panorama relativamente despejado, pero no muy tranquilo; si observamos que los más de 8 millones de habitantes, siguen inconformes en todos los servicios, como la salud, la educación, el medio ambiente y la vivienda.

La próxima administración de Bogotá, obliga a tener un regente con insondables capacidades profesionales, de experiencia y con una hoja de vida expuesta al escrutinio de propios y extraños. La Bogotá de hoy, no permite que la sigan convirtiendo en laboratorio para experimentos de la izquierda burda o en caja menor de los “avivatos”, que con el apoyo de posados de impolutos desde el Congreso, han permeado de manera abrupta las arcas del Distrito.

Reitero, que los precandidatos Ángela Garzón, Diego Molano y Samuel Hoyos; poseen una solvencia tanto intelectual como de experiencia en el manejo de lo público.

Pero, quién vaya a orientar los destinos de la Capital de la República, considero yo, debe ser quien ha tenido pleno conocimiento de sus múltiples necesidades desde el Legislativo, en los últimos años. Por eso la propuesta De Samuel Hoyos, encarna el clamor de los cerca de 8 millones 80 mil habitantes (según censo de 2017).

Sangre sana en cuerpo joven. Factores que el avezado líder combina a la perfección, con su experiencia y su juventud. A esto le agregamos su sobresaliente carisma, lo que le permite una comunicación directa y fluida con el pueblo.
Samuel Hoyos, registró la segunda votación más alta de Bogotá, para la Cámara de Representantes. Posee un acrisolado hogar y padre de dos infantes.

Todas esas cualidades como ser humano, son el complemento perfecto para que Samuel Hoyos, pueda mostrarse como un ser integro que sin lugar a dudas, califica para ser el Alcalde que Bogotá necesita.

Invito entonces a los ciudadanos de está brillante metrópoli, para que apoyemos la aspiración del ex congresista Samuel Hoyos, a través de una metodología por encuestas, para elegir el candidato único del Centro Democrático.

*Asesor y consultor
@Grajalesluise

martes, 7 de agosto de 2018

Cesó la horrible noche

Por Emerson Grajales Usma*


…Y ya transcurridos los primeros seis meses del gobierno de Juan Manuel Santos, en su periodo inicial, se comenzó a develar un oscuro tramado que venía tejiendo con la complicidad criminal de su hermano Enrique (Kike), el mismo que hemos visto durante años, al lado de reconocidos agitares de la revolución en América Latina.

La confianza que habíamos depositado en Santos, también fue desvaneciéndose como el agua entre los dedos con sonada advertencia y muy clara por demás, del entonces director Nacional de Radio Sucesos RCN; de Francisco Santos; primo del recién posesionado gobernante.

Hicimos, por aquellas calendas, oídos sordos a lo que en realidad estaba ocurriendo desde la Casa de Nariño. Aquello, menos podría imaginárselo el mentor de Juan Manuel, su antecesor Álvaro Uribe Vélez. El mismo que entregó todo de sí, para que su ex Ministro de Defensa, logrará llegar al podio presidencial.

Santos, como buen tránsfuga y ajedrecista de la política, empezó a tomar distancia del ex presidente Uribe, y se mostró como “muy autoritario” y sobrado en conocimiento, en sus determinaciones. Poco después, se logró establecer que un hermano de Juan Manuel Santos, “Kike”; andaba en clandestinos diálogos con los cabecillas de la agrupación terrorista Farc.

Además, de considerarse un delito porque Santos, el lúgubre, el hermano; nunca estuvo autorizado por el entonces presidente Uribe, para reunirse con una caterva suicida y patibularia, sí había tenido la complicidad del gobierno cubano y dictatorial de los Castro, con la logística del régimen de Venezuela.

Cuatro años después, llegaría la otra contienda por conseguir a través de las urnas, la retoma del poder por parte del partido Centro Democrático, y se ganó la primera vuelta con el candidato uribista Oscar Iván Zuluaga y con la inmejorable formula vicepresidencial de Carlos Holmes Trujillo.
Ganamos aquella contienda en franca lid, como se tenía presupuestado. Pero el diabólico presidente Santos, acudió al detestable escenario de la corrupción y con las sobras económicas de la primera vuelta de la multinacional Odebrecht, y con otros apoyos económicos, también “clandestinos”, de grupos narco criminales, logró “arrebatarnos” en la segunda vuelta, la ratificación del triunfo de la primera vuelta, del ex ministro Oscar Iván Zuluaga.

Para entonces, ya Santos no tenía la más mínima muestra de ser el hombre noble y transparente que habíamos visto y elegido al lado del Jefe de Estado Álvaro Uribe.
Hoy, 8 años después, esa pesadilla llega a su fin, para darle camino a un gobierno que como el de Iván Duque, prevemos, estará a la altura de las expectativas del pueblo colombiano.
Desde hoy 7 de agosto, cesará la horrible noche y los colombianos despertaremos bajo muestro cielo tutelar, abrazando otras esperanzas, que abrigue nuestro presente y el futuro de las concurrentes y futuras generaciones.

Estamos confiados en un gobierno que de manera autónoma, designó a su equipo de trabajo, lo que nos da tranquilidad al enviar un espeso mensaje según el cual, ni los grupos políticos que cayeron en paracaídas a brindar su apoyo a Iván Duque, ni nadie en absoluto; logró permear sus determinaciones de alto nivel de manera autónoma.

Sólo nos queda, desearle mucha suerte al nuevo capitán de este barco, en el que va un grueso grupo de ciudadanos de bien, pero también, en el que con reconocida complicidad del moribundo gobierno de Santos; se encuentra enquistada una mínima porción de narco-criminales y terroristas, que hoy posan de ser “congresistas” sin haber pagado un solo día de cárcel por sus atroces crímenes de lesa humanidad y desde donde siguen su clandestina actividad criminal.

Entre tanto, Juan Manuel Santos, llevará muy seguramente en sus maletas y en las de su familia, nuestro subrayado desprecio que por fortuna no es de unos pocos, lo que no le permitirá, llevar tiquete de regreso.

Adiós Juan Manuel, y que Dios te perdone y el leviatán te cobre.

*Asesor y consultor.

@Grajalesluise

domingo, 29 de julio de 2018

Opinión "Uribe, a la guandoca" Columna de Mauricio Vargas L. / En réplica

Uribe, a la guandoca

Por Mauricio Vargas L*

Cuando algunos ilusos creíamos que el ambiente de crispación política, que lleva más de una década, cedería con la llegada de Iván Duque –uribista, sí, pero ponderado y ajeno al insulto y la agresión– a la Casa de Nariño, apareció la Sala Penal de la Corte Suprema, que tantos sesgos ha demostrado en estos años, para poner al expresidente Álvaro Uribe a las puertas de la cárcel, bajo acusaciones de soborno y fraude procesal. Aunque algunos odiadores del exmandatario se están relamiendo los bigotes, lo cierto es que la decisión de la Sala Penal plantea un escenario muy inquietante.

Para hacer corto un cuento largo, a Uribe lo acusan porque supuestos mensajeros suyos trataron de convencer a un paramilitar preso, Juan Guillermo Monsalve, para que declarara en contra del senador Iván Cepeda, enemigo acérrimo del expresidente, y para ello le ofrecieron prebendas con tal de que Monsalve –eso sugiere la acusación– empapelara a Cepeda, incluso con un falso testimonio. Las pruebas, profusamente filtradas por los magistrados de la Sala Penal a varios colegas, comprometen a esos mensajeros, entre ellos abogados y un congresista del Centro Democrático, pero no sé si basten para señalar al expresidente.

Uribe y sus asesores son culpables de un gravísimo error de cálculo: denunciar en 2012 al senador Cepeda ante un tribunal –la Sala Penal– que carga con años de animadversión en contra del exmandatario y de todo lo que huela a él. Fue una estupidez, pues desde el principio era previsible que, con el sesgo de los magistrados, el caso se voltearía contra Uribe. Sus consejeros tienen la culpa de haberle recomendado esa denuncia, y él tiene la culpa de haberles hecho caso.

Pero, además, esos allegados al exmandatario cometieron el error de ponerse a hablar con un criminal que se ha destacado por cambiar su testimonio, y cayeron redonditos en la trampa que ese oscuro personaje, al parecer manipulado por enemigos de Uribe, ayudó a tenderles: el que con niños se acuesta untado amanece. Es el típico pecado de tanto cabeza caliente que rodea a Uribe, y el típico pecado de Uribe de seguirles el consejo.

Pero, por muy equivocado que haya sido su cálculo, nada de lo anterior demuestra que Uribe sea un criminal. Quizás enrede a sus allegados, pero no a él de manera directa. Al menos según las evidencias conocidas. No hay que olvidar que la esencia de la acusación es el testimonio de Monsalve, quien, aparte de su historial criminal, le había dicho a un compañero de patio que Cepeda quería manipularlo contra Uribe, y luego se volteó.

La Sala Penal ni siquiera requirió un primer testimonio de Uribe y prefirió, de una vez, llamarlo a indagatoria, una decisión que lo pone a las puertas de la prisión preventiva. Es la misma Sala Penal que, con gravísimas evidencias surgidas del computador del exjefe de las Farc, ‘Raúl Reyes’, se negó a procesar a Piedad Córdoba y enterró por esa vía las investigaciones sobre ‘Farcpolítica’. Para la Sala Penal, si el acusado es de izquierda, su inocencia es un hecho.

Con estos antecedentes, y sin tener claras aún las consecuencias de su eventual renuncia al Senado, es fácil prever que el expresidente termine detenido. ¿Qué mensaje les va a mandar la justicia a los colombianos y al mundo si la imagen que veremos es la de Uribe preso mientras los antiguos jefes de las Farc, grupo autor –con los paramilitares– de algunos de los peores crímenes de la historia del país, se sientan en sus curules del Congreso? Quizás eso victimice al expresidente y dispare su popularidad, mientras la crispación política crece a niveles incendiarios. Pero, más allá de ello, el daño ético e institucional será gigantesco, aunque poco les importará eso a los magistrados con tal de mandar a Uribe a la guandoca.

*Exministro de Comunicaciones

Evocando a Carlos Holmes Trujillo García. Por Emerson Grajales Usma*

  Dos años sin Carlos Holmes Trujillo García Por Emerson Grajales Usma* No es fácil para mí; quien vivió los últimos nueve años de su vi...